Un paisaje, una barca y tú ¿Qué haces?

Llega un momento de la vida en que uno tiene que elegir un camino hacia el trabajo de sus sueños. Te invito a realizar un pequeño ejercicio de visualización para que te ayude a marcar tu futuro laboral. ¡Mucha suerte!


Observa, piensa, decide y explora

Hoy os invito a realizar un ejercicio de visualización. Para este ejercicio tan solo necesitas música de relajación de fondo (te recomiendo esta canción de abajo), estar cómodo y tener la mente despejada.

Visualiza que estás en un entorno natural muy bonito, lleno de árboles frondosos, un río tranquilo pero con una ligera corriente, y aves que emiten sonidos llamativos que captan la atención de tus oídos. Has caminado por un cautivador sendero de cuento, con pequeñas libélulas que vuelan a tu alrededor, rayos de sol que atraviesan el aire de las ramas y pequeños animales de bosque que se esconden tras oír el sonido de tus pisadas.

 

Ese camino que has elegido, acaba desembocando en un río, llegas hasta su orilla y observas una espectacular vista panorámica con diversos lugares muy bonitos e interesantes a donde puedes llegar si coges una pequeña barca de madera que está allí amarrada a un tronco.

  

Contemplas todo el paisaje a tu alrededor, observas y observas, hasta que de repente ves un lugar muy hermoso donde te gustaría ir.

 

Si has conseguido ver ese lugar, ya es un punto muy positivo, has encontrado un rincón del mundo donde serás feliz una vez que lo alcances, pero puedes ser más feliz todavía si disfrutas del camino hasta que llegues allí.

 

Cuando lo consigas, echarás una mirada hacia atrás y te acordarás de todos los momentos vividos hasta que has alcanzado el punto que mirabas inicialmente y anhelabas.

Ahora es el momento de coger la barca de madera que tienes enfrente de ti, atada a un pequeño tronco junto al río. Te subes a ella y sientes como la pequeña corriente te arrastra en sentido contrario a donde quieres ir. ¿Qué haces? ¿Quieres dejarte llevar por la corriente o sigues insistiendo en que merecerá la pena llegar hasta ese sitio mágico. 

 

Si has decidido seguir con tu objetivo, haces muy bien, estoy seguro que cuando llegues lo disfrutarás. El esfuerzo siempre trajo más recompensas que las facilidades, hace a las personas más fuertes y te genera muchas oportunidades durante el duro camino al que te puedes enfrentar.

 

Remas y remas, y siguen las dificultades, un tronco atravesado en el río te hace salir del cauce, pasar por unos matorrales, arañarte todas las piernas...pero tu sigues queriendo ir a ese punto que divisaste desde el primer momento.

 

Tras un periodo largo de tiempo, muchos ya habrían abandonado el objetivo, pero tu lo has conseguido. Ahora eres una persona muy feliz, ahora eres un trabajador que ama su trabajo, que disfruta día tras día, que irradia felicidad y buen ambiente entre sus clientes, alumnos o contactos... 

 

Pero desde ese punto, observas el lugar donde empezó la aventura, y te das cuenta que hay mucha gente que tenía muchos sueños, pero al subirse a su barca optaron por dejarse llevar por la corriente, fue todo mucho más fácil para ellos. Todos acabaron en el mismo lugar, ninguno se diferencia de otro, no se les ve muy felices, y tampoco irradian mucha felicidad. Han pasado por los mismos puntos durante su viaje, poco novedosos, sin explorar nuevos rincones y lo peor de todo, es que han perdido su sueño.

 

Así es la vida, hay personas que aman su trabajo porque siempre lo quisieron tener, han trazado un camino de vida laboral, han luchado por sus sueños y durante todo ese largo trayecto han atraído otras cosas positivas y ahora son personas afortunadas, de éxito. 

 

Inclusive, son capaces de ver diferentes sitios hasta donde les gustaría viajar en su barca, siguen teniendo ilusiones, metas, sueños... Son esas personas que se les da bien varias cosas, artistas y creativos, los primeros en ofrecer una solución ante un problema, en restar importancia a problemas que no lo son y en ayudar a los demás. Es lógico pensar que su tiempo de ocio se suele mezclar con su tiempo de trabajo, y sus vacaciones en muchos casos no existen como tal, porque no suelen estar cansados. Es un porcentaje muy bajo de la población.

 

 

Hay personas vivas que están muertas

Por el contrario, hay personas vivas que están muertas, entendiendo la muerte como la pérdida de la capacidad del ser humano para emprender nuevos proyectos, muestran indiferencia ante todo, no disfrutan de su trabajo porque tienen otros intereses como ganar una determinada cantidad de dinero, presiones familiares para trabajar en un determinado ámbito o simplemente nunca se atrevieron a soñar.

 

 

Si te has dejado llevar por la corriente y no has tenido aspiraciones para llegar un determinado lugar, no te preocupes, no es malo, pero intenta disfrutar del día a día y aunque te dejes llevar por la corriente nunca dejes de ver a tu alrededor donde están otros por si te sirven de fuente de inspiración, para poder algún día coger tu barca y desplazarte hasta el lugar soñado, donde estoy seguro que serás mucho más feliz.




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Comentarios: 3
  • #1

    Elena Miranda (domingo, 05 noviembre 2017 14:52)

    Brillas con luz propia victor.!
    No tengo la suerte de conocerte pero me pareces una persona con mucha solidaridad, hoy en día eso hay muy poco. Con las carreras que tienes y estar donde estás eres muy humano.! Mi enhorabuena por ser como eres. �

  • #2

    Víctor Arufe (domingo, 05 noviembre 2017 19:20)

    Gracias Elena, debemos ir sumando entre todos con iniciativas individuales para cambiar el mundo deshumanizado en el que vivimos. Y tus palabras suman para este cambio, gracias a ti por leer y seguirme! ;-)

  • #3

    Tony (martes, 07 noviembre 2017 13:07)

    Precioso relato Víctor, me ha encantado...yo soy de los luchadores, nunca me conformo con lo fácil.