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PISA el mercado de las calificaciones ha vuelto a hablar

Al igual que la bolsa canaliza el ahorro de la inversión productiva, el informe PISA determina la producción académica de los niños y adolescentes de todos los países. Estos días se ha publicado un nuevo informe que dependiendo del país se convierte en un juguete o un arma. Aquí te lo explico.


En este artículo que escribí para El Debate de Hoy  ya advertía a todos los lectores de un monstruo que vive en el sistema educativo y que aparece en ocasiones para meter miedo al gobierno de muchos países. 

Los niños son tratados como acciones en bolsa

Leyendo los últimos artículos publicados en la prensa sobre el último informe PISA tengo la sensación de estar leyendo un artículo sobre bolsa de New York o del diario Expansión, imaginando a unos brokers con gran estrés y ansiedad viendo como suben y bajan los puntos de las diferentes acciones de las grandes empresas.

 

Leed este pequeño fragmento extraído de una de esas noticias y juzgar por vosotros mismos, si estamos hablando de niños o de acciones. Cambiad la palabra Alumnos por Acciones y la la palabra Prueba por Bolsa

 ...En ciencias, los alumnos españoles han obtenido los peores resultados desde que arrancó la prueba en el año 2000, con 483 puntos de media (13 puntos menos que en 2013). En matemáticas, la media ha sido de 481 puntos, cinco menos que en la última edición de 2015, cuando se alcanzó el mejor resultado de la serie histórica...

Este fragmento está extraído de la noticia publicada por el Diario El País el 3 de diciembre del 2019 (Fuente https://elpais.com/sociedad/2019/12/03/actualidad/1575328003_039914.html)

Esos valores o acciones son los niños y detrás de ellos los países a los que representan. A mi personalmente que España obtenga los peores resultados en Ciencias y se estanque en matemáticas pues la verdad no me preocupa. 

 

 

Lo curioso es... que todavía se le sigue haciendo un caso exagerado y preocupante a este informe que cada año nos informa de quienes son los países que están presionando más a los niños para que memoricen la mayor cantidad de datos posibles a fin de aumentar los puntos en el ranking mundial PISA.

PISA eclipsa por completo el camino que debe tomar la escuela

Lo he comentado en muchas ocasiones, tanto a través de posts como en conferencias. La escuela debe preparar a los niños para el mundo adulto y no ser un centro de memorización y alto rendimiento académico. La escuela debe hacer ser a los niños, hacerles sentir, enseñarles a respetar, enseñarles a ayudar, aprender a convivir, otorgarles una gran cantidad de valores y especialmente dotarles de estrategias psicológicas y emocionales que les permitan afrontar cualquier problema que pueda sobrevenirles en el mundo adulto.

 

Y creédme que le sobrevendrán muchos problemas, desde factores microestresantes como enfrentarse a compañeros de trabajos con los que no simpatizan mucho a factores macroestresantes como puede ser la muerte de un familiar, la pérdida de un trabajo o la ruptura de pareja.

 

Sin embargo, estos contenidos no entran entre los tres seleccionados a dedo por el informe PISA, matemáticas, ciencias y lectura. Son contenidos que menosprecia el sistema educativo pero los más importantes para mejorar el capital humano de las personas y conseguir así una sociedad más educada. Hablamos de ética, de valores, de moral y variables psicológicas y psicosociales. Siguiendo el modelo que nos recomienda Howard Gardner y su teoría de inteligencias múltiples, sería hacerle caso y darle protagonismo a las inteligencias intrapersonal, interpersonal, kinésico-corporal, musical, visoespacial y existencial. Si fuésemos capaces de valorar esto tanto como las matemáticas o ciencias, podríamos valorar el pensamiento crítico, la creatividad, la innovación, los valores, la filosofía entre otras variables donde debemos focalizar nuestra atención.

Y ahora vamos con los datos que PISA no recoge

En este año 2019 se ha incrementado las víctimas de violencia de género por lo que el problema de educar hacia la igualdad de género sigue latente y va a más. En este año 2019 hemos conocido el incremento de los índices de sobrepeso y obesidad en la población infantil y juvenil respecto a otros años, puede ser debido por qué no a la alta carga de deberes de los niños para conseguir mejores resultados en los informes PISA, privándolos de su tiempo libre para jugar o hacer deporte o simplemente aburrirse, porque tienen también derecho a aburrirse.

 

La cifra en España de abandono temprano de educación es la más alta de toda Europa, registrando en hombres el 21,7% y en mujeres el 14,0 % en el año 2018, y manteniendo estos niveles en los últimos años.

 

Se ha incrementado el diagnóstico de TDAH y duplicado el tratamiento farmacológico en niños de 10 a 14 años. 

 

El número de suicidios en España sigue siendo alarmante con una media de 10 personas que debido principalmente a problemas emocionales y sociales se quitan la vida cada día. Siendo este número el doble del víctimas por accidente de tráfico, la primera causa de muerte no natural y la segunda causa mundial de muerte en jóvenes.

 

Uno de cada tres menores en el mundo sufre acoso escolar, una cifra que aporta la UNESCO y que nos hace pensar también sobre la necesidad de educar en valores.

 

La edad de inicio de consumo de alcohol, tabaco, cocaína y otras drogas se ha reducido con porcentajes del 71% de los niños de 15 años que ya han consumido alcohol.

 

La inclusión educativa y la atención a la diversidad, siguen existiendo un número alto de demandas y denuncias de padres y madres cuyos hijos no disfrutan de las mismas oportunidades y derechos que el resto de los niños, con obstáculos y dificultades para la inclusión educativa.

 

Y a estudiar el grado de felicidad de los niños y adolescentes con la escuela, ¿les gusta? ¿van contentos al instituto?. De esto no tengo muchos datos, pero estoy seguro que intentan pasar el menor tiempo posible en los centros educativos. 

 

Tampoco recoge PISA la satisfacción del profesorado, su ambiente de trabajo para alcanzar la calidad educativa, sin recursos en la mayoría de los casos, sin infraestructuras, sin medios económicos, con alta ratio de alumnado, con excesiva carga burocrática, con presiones de diversa índole...

 

Pero al final, lo que más nos preocupa es el rendimiento académico de los niños, porque sabemos que un niño que sepa todos los ríos de España, resolver ecuaciones de primer y segundo grado y leerse obligatoriamente libros "infumables" para acabar odiando el placer de leer será un adulto exitoso, un adulto que disfrutará de un bienestar emocional y de un trabajo acorde a sus intereses. 

¿Hasta cuando el monstruo PISA?

Esa es la pregunta que me hago yo...



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Comentarios: 1
  • #1

    Thais (martes, 03 diciembre 2019 16:56)

    Es la práctica habitual de las sociedades avanzadas, la búsqueda del rendimiento académico por encima de los derechos de los niños. No lo podría definir mejor.