Educación para la tranquilidad. 5 Herramientas para trabajarla con tus hijos

¿Estamos educando a los niños para la tranquilidad? La tranquilidad es dependiente del nivel de activación, de nerviosismo, inquietud...Buscarla y trabajarla en los niños puede resultar muy gratificante para ellos y para los padres y docentes. Quizá...sea necesario incorporar una nueva competencia en el curriculum educativo, la competencia de educación para la tranquilidad.

La tranquilidad, una de las mejores armas del ser humano

Siendo sincero, esta entrada no formaba parte de mi planificación de entradas en el blog, pero hubo un hecho que os voy a contar, que fue el detonante para que me animase a escribir sobre la Educación para la tranquilidad. 

Alicia, una niña de 8 años, vivió el pasado viernes día 10 de mayo un día muy gratificante para ella, tuvo una salida en su colegio al parque zoológico de Marcelle . A las 09:00 horas de la mañana, estaban todas las madres y un porcentaje pequeño de padres, ansiosos por despedir a sus hijos y por conseguir un hueco lo más próximo posible a uno de los 8 autobuses que desplazarían a todos los niños del colegio. Los niños, también manifestaban un estado alto de inquietud, para ellos es todo una experiencia cada salida del colegio, así que, armados con sus gorras, mochilitas, algo de comida, unas moneditas y la botella de agua, subían de forma impaciente a los autobuses asignados por los docentes del colegio, los animales del zoo de Marcelle les esperaban!.

 

Aprendiendo a demandar los momentos de paz y tranquilidad

Tras un día lleno de intensas emociones, Alicia regresó del viaje junto con 45 niños en el autobús. Fue aquí cuando sucedió un hecho extraño, su madre contenta de recibirla de nuevo, observó a través del cristal del autobús, cómo poco a poco le caían las lágrimas a su hija. Al bajar, le preguntó qué le pasaba y ella le respondió que había mucho ruido en el autobús y que los niños no paraban de gritar, incluso manifestó que le dolía la cabeza y que necesitaba tranquilidad. Lógicamente este hecho no es normal en un niño, pero sí en uno que esté educado para la tranquilidad, para saber regalarse momentos de tranquilidad, momentos de relajación, de autoconomiento y de pensamiento. Alicia quería pensar en su familia durante el trayecto de vuelta, en sus cosas, sus sueños... pero otros niños sólo sabían hacer ruido y elevar la voz para captar la atención de sus iguales.

La búsqueda de tranquilidad es quizá proporcional a la edad, cuanto más mayores somos más tranquilidad buscamos. Incluso los animales buscan momentos de tranquilidad, y esta tranquilidad animal puede transmitirse al ser humano. Quienes tengan animales en sus hogares, saben perfectamente a qué me estoy refiriendo, y en este caso, Alicia tiene un perro en casa, un perro muy tranquilo que la educa para la tranquilidad.

Niños que demandan reggaeton...tranquilos no son

Ya en casa y de forma relajada, Alicia contaba cómo los niños iban cantando numerosas canciones cuyas letras están en entredicho por los mejores educadores, canciones como taxi, picky picky, serrucho, la mordidita, mamacita, etc. eran demandadas por los niños al conductor, y cantadas a gritos por todos los niños de 6, 7, 8, 9 y 10 años. Es quizá la cultura musical transmitida por las familias y la sociedad, la que pueda estar alterando la armonía y paz de los niños, inculcando cierto machismo y sembrando las semillas de la futura violencia de género.

 

Pero seguramente, algunos padres se rían de esta situación, graben un vídeo del niño cantando reggaeton, lo circulen entre todos los familiares y luego le ponga otro éxito para que lo aprenda y se repita de nuevo el ciclo. 

 

Al final, casi todos los padres piensan que los docentes están para educar, para hacer de sus hijos lo que nunca consiguieron los propios padres. Esto es un trabajo de todos, el seno familiar es muy importante y los docentes tienen un alto número de alumnos que demandan conocimientos, por supuesto, educarán también cuando puedan pero, si 25 niños no vienen educados de casa, imaginaros cómo será ese aula, ¿algún voluntario para meterse dentro y pasar 5 horas diarias?

Algunas herramientas para educar para la tranquilidad

La tranquilidad se puede, y se debe, trabajar en nuestros hogares, os presento algunas herramientas que pueden ser útiles para que los niños aprendan a conocerla, reconocerla, practicarla y demandarla.

  1. Antes de acostarse puedes enseñarle a realizar unos pequeños ejercicios de yoga infantil. Existen en internet numerosas láminas que puedes imprimir y pegar en la pared de su habitación. Les resultará muy llamativo y seguramente practicarán yoga infantil. 
  2. Descarga una aplicación en tu móvil que funciona como un sonómetro y muéstrale cómo varía la cantidad de decibelios en diferentes situaciones, por ejemplo invítale a hablar alto y observar los decibelios que registra la app, repite la operación indicándole ahora que grite, y finalmente sitúalo en una habitación en silencio, reconocer la tranquilidad es muy importante para practicarla. 
  3. Enseña a no interrumpir las conversaciones o hablar a la vez, cuando estés hablando con otra persona y tu hijo intente llamar tu atención, indícale que hasta que no acabes de hablar no lo atenderás, señálale que tiene que respetar y que no pueden hablar a la vez tres personas.
  4. Poner un audio con relajaciones guiadas a lo largo del día y especialmente al irse a dormir. Estos audios suelen favorecer la relajación, la visualización y la tranquilidad.
  5. Evita que realice dos acciones al mismo tiempo, cuando en una de ellas sea necesaria la tranquilidad. En las comidas no permitas que lleve sus juguetes y que se ponga a jugar mientras come, la comida debe ser un espacio de tiempo para la tranquilidad, masticando despacio los alimentos y favoreciendo la conversación. Lo mismo sucede si está viendo la televisión, intenta que no lleve juguetes al sofá y recomiéndale que se centre sólo en ver la televisión, o si de lo contrario prefiere jugar, que vaya a la habitación a jugar.

En el fondo la tranquilidad de los niños es como un chicle, se pierde con facilidad al estirarse y cuesta que regrese a la posición de inicio.

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Comentarios: 2
  • #1

    Inma Doval (lunes, 13 junio 2016 12:24)

    Totalmente dacordo co post, a educación é un proceso no que deben participar todos os axentes, non só a escola. E os axentes son múltiples, non sempre positivos e non sempre directos. Ese tipo de música eu non sei onde o escoitan , pero moitas veces non é na casa. Eu teño un fillo (11) e unha filla (13). Ela escoita boa música e é tranquila. El pasa o día cantando e bailando mirándose no espello (en plan macarrilla) esas cancións das que falas e que eu non sei de onde saca porque o que escoitamos na casa está moi lonxe diso. Eu paso o día decíndolle que, ademáis de malas, son machistas e que eu na casa non quero escoitar iso. É o que cantan no cole, no bus... de verdade que vén con elas de fóra e unicamente está sen nós cando vai ao cole porque o tempo libre estamos xuntos e somos unha familia do máis tranquila (ha, ha). El dí que buscan os videos e as aprenden cando teñen o tempo de "ordenadores" no cole, que poden buscar o que queiran e que é o que cantan todos. Con quen se xunta no cole? con quen na casa si ten ese tipo de música e educación, polo que de casa sae cuns valores e regresa con outros moi diferentes. No proceso final a el lle chega a influencia doutras familias, que incluso lle parecen máis atractivas por ese tipo de valores para nós negativos. Moi interesantes os artigos que escribes sempre no blogue.

  • #2

    Víctor Arufe (martes, 14 junio 2016 00:08)

    Grazas Inma polo comentario! Escola, familia e sociedade teñen que ir da man, as veces por mais que nos esforcemos en casa en dar unha boa educación, como ben dis, parece que ao saír pola porta comeza unha loita contra os axentes externos, que podemos gañar ou perder, vamos a pensar que gañaremos esa gran batalla e que todo o traballo feito non se perda na rúa!